1) Precio
Redondeando, la Xbox One cuesta 500 dólares / euros. La PS4
cuesta 400. Si quieres que la PS4 venga con el nuevo Playstation Eye, deberás
añadir 50 €/$ más, lo que reduce la diferencia suponiendo que estés interesado
en jugar con todo el cuerpo.
El precio de los videojuegos aún no se conoce, así que no
podemos compararlo sino tan sólo cruzar los dedos para que ni a Sony ni a
Microsoft se les ocurra tendernos una trampa en ese terreno.
En juego Online, la balanza se iguala. PS4 requerirá una
suscripción de 50 €/$ al año. En el precio están incluidos los servicios de
entretenimiento como Netflix. Xbox One mantiene su sistema Live.
2) Controles
PS4 vs. Xbox One, comparadas función a función. ¿Cuál es
mejor?
Dejando a un lado la estética, los mandos de ambas consolas
son excelentes. No obstante, Microsoft sigue ganando de calle en lo que a
detección de movimiento se refiere con su versión mejorada de Kinect. La
cuestión es si este accesorio realmente marca una diferencia en los juegos
tradicionales, o es más un atractivo para el juego activo y familiar.
3) Segunda pantalla
PS4 tiene su PsVita como mando secundario. Es un mando
bastante caro, pero también parece más pensado para añadir funciones
interesantes a los juegos como segunda pantalla.
Xbox tiene su plataforma SmartGlass, una aplicación móvil
para todas las plataformas que permite una larga lista de funciones como ver
contenidos de la consola, seguir los logros y estadísticas, o controlar la
interfaz. Más que PsVita, aquí la diferencia probablemente la marquen las
mejoras que ambas compañías introduzcan en forma de aplicaciones para
dispositivos móviles. Sony aún no ha presentado nada sólido a este respecto.
4) Juegos
Aquí no hay ganadores ni perdedores. Ambas plataformas
retienen exclusivas bastante jugosas (Halo o Forza en Xbox One. Metal Gear
Solid V en Ps4). En realidad da un poco igual porque, y salvo muy contadas
excepciones, los juegos de una acaban saliendo en otra. Esta cuestión afecta
más si eres de los impacientes a la hora de jugar un título según sale a la
venta, o si eres fan fatal de una saga en concreto.
5) Potencia gráfica
Los números en crudo dicen que PS4 es superior en cuanto a
hardware, pero podríamos estar todo el día discutiendo sobre memoria y cuellos
de botella sin llegar a ningún lado. En la práctica, lo que funciona en una
puede funcionar en otra. Para que pudiéramos apreciar la diferencia primero
tendríamos que ver un juego que aproveche al máximo el potencial de ambas
máquinas, y eso aún no ha llegado todavía.
6) Futuro
Hablar de futuro es hablar de posibilidades de ampliación, y
en eso Xbox One es la clara ganadora con su anunciada capacidad de aprovechar
la potencia de computación en nube de sus servidores.
El problema es que hablar de futuro también es hablar de
mercado. Tanto la Ps3 como la Xbox 360 nacieron en un mundo en el que, por
ejemplo, la telefonía móvil no era el pollo desbocado sin cabeza que es ahora.
El hecho de que Ps4 y Xbox One tengan más o menos recorrido a largo plazo entra
en conflicto con el hecho de que Sony y Microsoft querrán seguir vendiendo
consolas dentro de tres años.
Otro apartado en el que Xbox One gana, primero porque al
menos Microsoft sí ha dado mucha importancia al concepto de consola como centro
multimedia (Sony lo pasó un poco de puntillas). En segundo lugar, porque el
reconocimiento de voz de Kinect como sistema de control marca una diferencia
notable.
8) Segunda mano
Uno de los puntos calientes de la controversia. PS4 no tiene
DRM que controle los juegos que compras. Xbox One sí, y no te dejará venderlos
o prestarlos a menos que sea en sus canales oficiales. La duda es si esos
canales serán realmente ventajosos. Sea como sea, Microsoft no nos ha dado a
elegir, y eso siempre fastidia a mucha gente.
Pero, ¡esperad! Hay una vuelta de tuerca. El CEO de Sony en
Estados Unidos, Jack Tretton, ha puntualizado que las restricciones a juegos
usados en terceras compañías dependen completamente de lo que decidan esas
compañías. En definitiva, que si, por poner un ejemplo, Ubisoft decide hacer
que su próximo Assasin's Creed no se pueda vender de segunda mano podrá hacerlo
tanto en Xbox como en PS4.
9) Restricciones
La conexión es otro elemento a considerar. PS4 no la
requiere para jugar. Xbox One sí. Antes de decir ‘me da igual’ considera todos
los posibles supuestos. Si tu conexión se cae no podrás jugar. Si te llevas la
consola a la casa de verano sin internet no podrás jugar. Puede que igualmente
no te importe, pero hay que considerar cómo usamos la consola antes de decidir.
10) Componente social
Ambas consolas te dejarán compartir tus logros, capturas de
pantalla y partidas por igual, lo que no deja de ser la pequeña contribución de
Sony y Microsoft a hacer de las redes sociales un lugar más recargado de
información y autocomplacencia inútiles. ¡Gracias! Aunque, en mi humilde
opinión, compartir más ego era lo último que necesitábamos.
11) Retrocompatibilidad
PS4 asegura que se podrán jugar a juegos de PS3 mediante la
plataforma Gaikai. Xbox One no tiene retrocompatibilidad. Me inclino a
considerar que Gaikai no es lo mismo que poder cargar un Blu-Ray de PS3 en Ps4
y, en realidad, da igual. Podéis considerar que ninguna de las dos tiene
retrocompatibilidad. Además, ¿quien iba a querer deshacerse de las venerables
PS3 y Xbox 360?
12) Especificaciones
Hay cuestiones que para unos no son en absoluto importantes,
pero que para otros son cruciales. Al final, la pregunta con la que hemos
iniciado este post encierra su propia respuesta ¿Qué consola te gusta más? Eso
es todo lo que necesitas preguntarte, y la mayoría ya conocemos esa respuesta.
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